jueves, 2 de enero de 2014

CCOO REFRENDA EL CONVENIO COLECTIVO DE TRANSPORTE INTERURBANO DE VIAJEROS CUMPLIENDO EL MANDATO DE LOS TRABAJADORES

UGT no se presenta al acto de la firma pese a lo acordado en las asambleas de trabajadores que junto a CCOO se habían celebrado en la provincia de León


CCOO se presentó el día 27 de diciembre para refrendar con su firma el Convenio Colectivo de Viajeros Interurbanos de esta provincia,  cumpliendo con el mandato que los propios trabajadores del sector le habían encomendado. No fue el caso de la  dirección provincial del sindicato UGT ausente en dicho acto aunque sí asistieron dos  representantes de los trabajadores por  este sindicato, integrantes de la mesa de negociación, que mostraron su sorpresa por  la deserción de su sindicato en el referido acto.

Ante esta situación CCOO hizo constar en el  Acta final lo siguiente:
“CCOO manifiesta que tras la reunión mantenida en el Servicio Regional de Relaciones Laborales de Castilla y León (SERLA) entre las organizaciones sindicales de CCOO y UGT por una parte  y  ALERBUS, AETRALE y la FELE por otra,  se alcanzó un principio de acuerdo sobre distintas materias objeto de discusión  en la negociación del convenio, recogidas en el acta del citado órgano de 8/11/2013.
Posteriormente, CCOO y UGT,  procedieron a la convocatoria de las oportunas  asambleas de trabajadores del sector para que ratificaran o desaprobaran el preacuerdo. La respuesta de los trabajadores, por amplia mayoría, fue la de REFRENDAR el acuerdo.
Por tal motivo CCOO procede a la firma del presente convenio colectivo, reconociendo, como los propios trabajadores concluyeron en las asambleas celebradas, que estamos ante un  convenio proporcionado en relación a las circunstancias económicas del  momento y  que tiene como objetivo prioritario el mantenimiento del empleo en el sector ante  otras reivindicaciones económicas.”

No es de recibo la actitud de UGT. Si son estas las formas elegidas para no verse retratado en la firma de un convenio que a nadie gusta  pero que las circunstancias obligan y así lo han entendido los trabajadores afectados, es un claro ejemplo de irresponsabilidad que sus delegados y afiliados deberían de reprobar y rechazar.

Desde luego no es la mejor manera de que ambas organizaciones sindicales recorramos, junto a los trabajadores,  un camino repleto de dificultades porque  aviva  la desconfianza en detrimento de  la unidad sindical.